“Es importante que venga a Uruguay, y no solo por el gusto del público, sino también por la magnitud
de su show”. Tabaré Cardozo
Luciano Supervielle, Tabaré Cardozo, Paola Dalto y Juan Casanova en algún momento fueron tocados por la música de McCartney.
Por Matías Castro
Los discos de vinilo suelen ser el formato en que mucha gente de más de treinta años encontró por primera vez la obra de McCartney y por supuesto los Beatles. Artistas tan distintos entre sí como Luciano Supervielle, Tabaré Cardozo, Paola Dalto y Juan Casanova, no escapan a la regla. Todos descubrieron al bajista a través de la púa de los viejos tocadiscos.
“Creo que es de esa categoría de gente que califica como prócer o indiscutible”, dice Tabaré Cardozo. “Me parecería un atrevimiento opinar. Simplemente creo que hay que hacer un reconocimiento a la gente que cambió para siempre la historia de la música. Porque sigue creando y sigue vigente”. Este último aspecto también es comentado por Supervielle, que aprendió a tocar la guitarra a los ocho años con temas de los Beatles, y destaca cómo su obra resurge y siempre es adoptada por nuevas generaciones.
Y aunque el compositor e integrante fundamental de Bajo Fondo reconoce que no es un seguidor incondicional de la carrera en solitario del bajista británico, asegura ya al comienzo de la entrevista: “Los Beatles son la banda más trascendente en la historia del rock y McCartney es fundamental”.
El punk y sus posturas disidentes, la electrónica omnívora, la murga rock y la música bailable para fiestas son líneas estéticas muy distintas, como es obvio. Esos son los caminos que han elegido los cuatro músicos entrevistados. Y todos, sin embargo, fueron tocados en algún momento por la obra de McCartney.
“Fue una de las experiencias más lindas de mi niñez”, cuenta Paola Dalto. “Una amiga me dijo a los nueve años que tenía que escuchar Lucy in the sky with diamonds con la luz apagada y sola. Lo hice y fue como un descubrimiento total, por más que los discos ya estaban en la vuelta en mi casa”.
Tabaré Cardozo no encuentra influencias directas sobre lo que hizo, o al menos no desde un punto de vista consciente. Pero cree que la obra de McCartney corre por detrás de mucho de lo que se escucha o compone en la actualidad. “Forma parte del lenguaje musical que estamos acostumbrados a hablar. Fueron los creadores de las palabras que usamos para hablar, porque armaron una forma de hacer canciones, de hacer armonías y de utilizar determinado tipo de ritmos. Toda la gente que nació después que sus canciones existieran, está necesariamente influida. Y esto no tiene que ser consciente o deliberado”. Entiende que Lennon y McCartney son los padres de la música contemporánea, algo que va más allá del rock y que tiene que ver con los formatos de canciones que surgieron a partir de ellos, los sonidos que aparecieron y también las estructuras de las bandas.
Supervielle tiene también algo para apuntar en ese plano: “La música es buenísima, pero fueron también acompañados por mucha inteligencia desde el lado del marketing, de la estética y te diría de una filosofía. Hoy hay muchas cosas que parecen obvias pero en su época eran totalmente innovadores. En el contexto de la época ocurrían otras cosas y había una competencia por la vanguardia”.
Casanova ha cultivado una actitud crítica hacia la sociedad y la estructura económica del mundo. Su banda, Traidores, fue una forma de expresar esa postura. Sin embargo haber escuchado a los Beatles al principio de su acercamiento a la música fue algo que compartió con Víctor Natero, su primo y guitarrista del grupo. Luego tomaron a The Clash, con su postura anti beatle, y Rolling Stones, como ejemplo de lo que querían hacer con la música.


