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“Me encantaría que Paul escuchara algunas de las versiones que hice, especialmente las de Lady Madonna que grabé con Rey Tambor, y You won’t see me con Grupo del Cuareim”.
Hugo Fattoruso es el músico uruguayo más beatle. El fundador de Los Shakers señala que el grupo británico “lo acompañará hasta el cajón”. De Paul destaca el disco Band on the run.
Por Alejandra Volpi
Si bien la mayor parte de su carrera la dedicó a explorar el jazz, la fusión de estilos y el candombe, la fundación de Los Shakers a mediados de la década de 1960 es una página fundamental del rock rioplatense. La banda, que crearon Hugo y Osvaldo Fattoruso, Roberto “Pelín” Capobianco y Carlos “Caio” Vila, se inspiró en The Beatles tanto en lo estrictamente musical como en lo estético (usaban la misma vestimenta y corte de pelo que los cuatro de Liverpool). Sin embargo, esta imitación fue el inicio para el desarrollo de un repertorio propio, del que se extraen títulos con estatus de clásicos como Break it all, Never, never y Too Late.
“Descubrí a The Beatles de forma graciosa y curiosa. La hija de la panadera del barrio había viajado a Londres y me mostró los singles She loves you y Love me do. ‘Esto es el último suceso, son jovencitos, ¿querés escucharlos?’, me dijo. Confieso que de primera no me gustaron, me pareció ruido. Pero a los pocos días llegó una película de veinte minutos sobre ellos previo a A hard days night y mi impresión cambió completamente”, explica hoy Fattoruso, que en aquel entonces tenía 20 años. Eran tiempos en los que sonaban fuerte Elvis Presley, Little Richard y Bill Halley, y los simples se publicaban en discos de 45 RPM. Considera que “el trabajo de The Beatles fue madurando a la velocidad de una nave espacial. Paul y John tenían talento para la composición y los arreglos musicales, el desarrollo que lograron fue desproporcionado, a la velocidad de la luz. Armónicamente no eran complejos sino accesibles, pero dotados de buen gusto”. En su casa del barrio La Comercial, su padre Antonio arreglaba vitrolas y vendía música. Por eso desde niños Hugo y Osvaldo se nutrieron de toda clase de géneros, familiarizándose con las últimas tendencias y también con los grandes del jazz. “Estudié piano clásico durante seis años. Cuando era niño ya conocía las armonías que usaban George Gershwin y Cole Porter. Entonces cuando apareció The Beatles para mí resultaba muy simple al oído, porque ya a esa altura no tocaba cuatro acordes, sino piezas de 23 y medio con una pata para arriba. Pero es un estilo de música que me golpeó y me entusiasmó al punto de intentar hacer un grupo a semejanza”.
La película que marcó su vida la vio en un cine que ya no existe, ubicado en 18 de Julio entre Yi y Cuareim. Fue ahí que escuchó “algo que le gustó”. “Los temas me atrajeron, eran frescos, y eso que del primer álbum al segundo hicieron un salto bastante grande en términos de estética sonora, pero mantuvieron la columna de lo que es un compositor. Yo me doy cuenta qué parte creó Lennon y cuál Paul. Aunque siempre firmaron juntos hay cosas evidentes en los estilos y eso se corroboró luego cuando grabaron como solistas. Queda a la vista la diferencia en el modo de componer”. Para él, “Paul es un gran cancionista, tiene temas increíbles y unas explosiones de músicas rítmicas que son también excelentes. Pero es mucho más dulce que Lennon a mi manera de ver, es más sweet”. El disco de McCartney que figura entre sus preferidos es Band on the run (de 1973). Fattoruso hizo versiones de The Beatles trasladadas al jazz y al candombe que resultan atrapantes, sofisticadas y una verdadera relectura de esos clásicos. “Ellos irán conmigo hasta el cajón, son unos músicos fabulosos, demostraron la gracia de la música sin tener que ir a un conservatorio durante 24 años para obtener un diploma. ¡Lo hacían en dos minutos, quince segundos!, son unos genios, hablo de esto y se me pone la piel de gallina”. Nunca los vio en vivo. “Si hubiese existido la chance en otrora de ir a un concierto de McCartney o The Beatles hubiera ido”, agrega. Pero hacerlo hoy en día “es mucha emoción”. “Me encantaría que Paul escuchara algunas de las versiones que hice, especialmente las de Lady Madonna que grabamos con mi grupo Rey Tambor (en cuya introducción dice ‘este es un candombito para Paul McCartney’) y You won’t see me con Grupo del Cuareim. También entiendo que todo el mundo versiona temas de ellos”. Fattoruso en solitario además publicó una versión de piano con aires jazzeros de Drive my car en el disco Ciencia Fictiona, y adaptó a su estilo Every little thing, en este caso con efecto de vocoder. “¡Menos Every little thing, que es compartida con Lennon, son todas de McCartney!”, se dio cuenta durante la entrevista.


