El proyecto “Los ojos del corazón” atiende al colectivo de personas ciegas y con baja visión
“Recibimos cien escuelas cada año, pero hicimos este esfuerzo porque queríamos recibir 
más, aunque sólo fuera una más, ya valía la pena y hacerlo ha sido posible gracias al esfuerzo de todo el equipo de trabajo”. Así da cuenta el Capitán de Navío Héctor Yori, director del Museo Naval de cómo fue que decidieron poner manos a la obra para aggiornar la muestra permanente que el Centro de Estudios Históricos, Navales y Marítimos del Comando General de la Armada Nacional, tiene en la rambla y 26 de marzo, para que pudiera ser accesible a colectivos de personas con distintas discapacidades.
El proyecto adaptó distintas áreas de las salas a personas sordas en primera instancia y luego a quienes padecen ceguera y baja visión, y comenzó a ser ejecutado hace más de un año, en distintas etapas. En su inicio, el proyecto que fue bautizado con el nombre “Los ojos del corazón”, fue necesario contactar con distintas instituciones, como la Fundación Braille y el Instituto Tiburcio Cachón, para tomar conocimiento acerca de los requerimientos y adaptaciones físicas que debían hacerse. También se adecuaron las herramientas pedagógicas a utilizar, en el marco de los programas del área de educación museística, del que se ocupa el personal para compaginar la muestra con los contenidos de la curricula escolar de la enseñanza pública.
“Lo primero fue hacer las guías de madera a nivel del piso, para la utilización de bastones
blancos, y determinar cuáles serían las estaciones en que niños y adultos iban a poder
detenerse y tocar el material. Frente a cada estación, siempre a nivel del piso, la guía deja de ser de madera y pasa a ser de metal. La diferencia de sonido que produce al ser golpeada la guía por el bastón, permite a quien lo usa identificar dónde se puede demorar. En cada sitio, agregamos un cartel con letra aumentada para las personas de baja visión y cartelería en braille. En cada una de las estaciones, el personal aporta en el recorrido junto a los visitantes dándoles verbalmente mayor explicación”. El director Yori señaló que además se agregaron estaciones sonoras, en las que se accionan campañas y silbatos marineros. “Utilizamos todo lo que está a nuestro alcance para enriquecer el acceso a esta experiencia”, dijo. Iniciando el recorrido, las personas ciegas y de baja visión pueden recorrer la Sala del Descubrimiento y tomar un primer contacto manual en pequeñas maquetas, por ejemplo, de los distintos tipos de buques que utilizaron los primeros expedicionarios, entre ellos, Cristóbal Colón, para luego detenerse frente a los modelos expuestos a mayor escala, confeccionados todos en el taller de Modelismo con que también cuenta el instituto. A su disposición en las salas siguientes dedicada a los períodos colonial, artiguista, de la independencia, o militarista, están timones, cañones, balas de cañón, catalejos, escafandras, más embarcaciones, anclas, campanas, distintos aparatos utilizados
en la navegación, compuertas de diques, cabrestantes, e incluso restos fósiles de animales marinos. La sala tercera está dedicada totalmente a la historia del “Capitán Miranda”, que remodelado totalmente en 1978 y activado como buque-escuela. La cuarta sala expone material de unidades contemporáneas: la fragata “Montevideo”, destructores “Uruguay” y “Artigas”, el barreminas “Pedro Campbell”, diversificando su temática con espacios dedicados al funcionamiento del dique de la Armada, la Aviación Naval y Reserva Naval. Tiene su espacio en esta sala, el episodio de la Segunda Guerra Mundial que tocara tan de cerca a los uruguayos, La Batalla del Río de la Plata, protagonizada por los cruceros de UK
“Ajax”, “Exeter”, “Aquilles”, el acorazado alemán “Graf Spee” y el crucero “Uruguay”. Se pueden observar también maquetas de los principales faros que dan seguridad a la navegación de aguas uruguayas, presididas por la estructura del sistema óptico del faro instalado en la Isla de Flores. El jardín del Museo y los distintos ornamentos
e instalaciones navales que allí se encuentran expuestos, también fueron adaptados para que fueran accesibles a estos visitantes. En estos días, entretanto, la dirección del
Museo se apresta a gestionar la donación por parte de privados de las rampas de acceso adecuadas a sus usuarios y a la condición de patrimonio histórico del edificio.
También se evalúa establecer cooperación con instituciones del sector para generar material didáctico específico y reproducir cartas náuticas y otros materiales
impresos en relieve, entre ellos, mayor cantidad de cartelería en sistema braille. “Es una experiencia enriquecedora para nosotros haber facilitado el acceso de niños y
adultos ciegos y con baja visión, porque al venir, al ver nosotros la confianza que ellos ganan, comprobamos cuánto valoran, tal vez como pocos, poder recorrer nuestras
instalaciones”, aseguró Yori.
Dirección: Rambla Presidente Charles de Gaulle y
Luis A. De Herrera.
Visitas: De 9.00 a 12.00 hrs. y de 14.00 a 18.00hrs.
Excepto los jueves. Telefax: 2622 10 84.
museonaval@gmail.com Grupos escolares deben agendar visita con anticipación.
Accesibilidad para todos… – Audio MP3