Nueva tormenta en la NBA
Minutos después que la NBA diese por terminado el conflicto laboral con la ratificación del nuevo acuerdo, el escándalo volvió a hacerse presente en la liga más famosa del mundo.
El mentado pase de Chris Paul parecÃa haber tomado forma definitiva: el extraordinario base de New Orleans se mudaba a Los Angeles Lakers en un cambio entre tres equipos, que mandaba a Pau Gasol a Houston Rockets y daba a los Hornets a Luis Scola, Kevin Martin, Goran Dragic y Lamar Odom.
La operaciónm, que incluÃa dinero y algunas elecciones del draft, dejaba a los Lakers con un tándem increÃble en el perÃmetro —Paul más Kobe Bryant— y suficiente dinero libre como para perseguir otro jugador interno y suplantar el aporte de Gasol y Odom. De hecho, no estaba descartado que con un poco de ingenio los Lakers pudiesen ir tras Dwight Howard, la otra estrella descontenta, todavÃa en Orlando Magic.
El traspaso, que a priori parecÃa bastante justo para todas las partes, desató la ira de varios otros equipos de la liga, tantos los que perseguÃan a Paul como los que simplemente estallaron al ver a los poderosos Lakers volverse aún más potentes de la noche a la mañana.
Toda esa ira no hubiese llegado a ningún lado sino fuese por un pequeño gran detalle: New Orleans Hornets es, desde el año pasado, el único equipo bajo el control de la NBA. Es decir, no tiene dueño, está “intervenido” por la liga, que colocó a uno de sus empleados, Dell Demps, como genenciador. Demps, supuestamente, contaba con las mismas libertades que cualquier otro manager de equipo, sin embargo, su independencia probó ser mucho menor de lo anticipado.
Galvanizados por una carta escrita por Dan Gilbert, el beligerante dueño de los Cleveland Cavaliers, David Stern, máxima autoridad de la NBA, anuló el traspaso aduciendo que éste iba en contra de los intereses de la liga.
La realidad, en cambio, es otra. El nuevo contrato laboral tiene como fin impedir que los ricos se vuelvan más ricos, algo que los Lakers pretendÃan lograr —aunque con el gran costo de perder a Gasol y Odom— con este traspaso. Además, Stern y varias otras figuras “pesadas” de la NBA han dado señales claras de estar hartos de que los grandes jugadores utilicen su poder para forzar la salida de un equipo hacia otro (como ocurrió con Carmelo Anthony la temporada pasada).
Todo esto se transformó en una maza que quebró un cambio de jugadores completamente legal y hasta razonable para las partes interesadas. Houston obtenÃa un All Star en Gasol y suficiente espacio en su presupuesto para ir tras un agente libre, como el brasileño Nené. New Orleans evitaba una pésima situación —soportar el malhumor de Paul durante la temporada hasta que se fuese como agente libre, dejando nada atrás, al final del año— obteniendo a cambio cuatro jugadores de nivel comprobado. Los Lakers, por supuesto, armaban lo que podrÃa ser una dinastÃa nueva, aún tras el retiro de Bryant, con Paul y Andrew Bynum.
El caos, sin embargo, se apoderó de la razón. El traspaso caÃa mal, pero era justo. Sin embargo, los dueños forzaron la mano de Stern quien tomó una decisión que deja hecha añicos la credibilidad de la liga. La problemática situación con los Hornets como equipo de la NBA se podÃa adelantar desde la temporada pasada, pero nadie supuso que llegarÃa a un acto tal de injusticia que quiebra el plano de igualdad en que todos los equipos que compiten en una liga aceptan estar. La NBA está en crisis institucional, haya temporada o no.
P.D: Los Rockets y los Hornets continúan negociando para que el traspaso salga adelante. Demps renunció a su cargo pero se le pidió que continuase a frente del equipo. Caos, caos, caos.
Notas relacionadas
-
29 April at 21 : 02 PM 0
El festejo fue macabeo
-
24 April at 22 : 48 PM 0
MalvÃn no se rinde y fuerza el quinto
-
21 April at 18 : 01 PM 0
Freije lo dejó a tiro del tÃtulo
-
17 April at 17 : 10 PM 0
Hebraica está más vivo que nunca

